El gobierno marroqui sigue intimidando a España

El incidente diplomático originado por el caso de Aminatu Haidar ha puesto en evidencia el fracaso de la estrategia de apaciguamiento ensayada por los socialistas. Las concesiones no llevaron a un aumento de la confianza sino del desprecio. Las inaceptables declaraciones amenazantes del ministro de Asuntos Exteriores marroquí con ser permisivos con el narcotráfico, la inmigración y el terrorismo impropias de un dirigente civilizado fueron la prueba de que Marruecos basa su politica en el engaño, la mentira y la intoxicación con la presunta amenaza islamista para sembrar el miedo en España.
No es la primera vez que el régimen alauita relaciona el asunto del Sahara con la amenaza de Al Qaeda a España. En el año 2000, el Rey Mohamed VI, culminó una durísima conversación con el entonces ministro Piqué, plagada de reproches hacia la política exterior de Aznar –entre otras cosas por su inflexibilidad en la defensa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui–, en tono amenazador. Le recordó que España no tenía de momento problemas de terrorismo islámico, pero que ésa era una posibilidad que no había que descartar en el próximo futuro. Fue el punto de no retorno en las de ya por sí tensas relaciones entre Aznar y Mohammed VI por el chantaje con que Marruecos intentaba doblegar a España en el asunto del Sahara. Al apoyo de Aznar en la ONU al plan Baker, que preveía una consulta de la ONU para los saharauis, Mohammed respondió con la ocupación del islote de Perejil.
Esta amenaza se suma a la actitud beligerante que Marruecos siempre ha tenido hacia España a quien considera enemigo (desde el incidente de Perejil, hasta los casos de espionaje en bases militares de Ceuta y Melilla, Marruecos siempre ha supuesto una amenaza para España).
Hurgando en la herida nacional española, tras el ataque del 11-M las autoridades de Marruecos volvieron a recordar que la falta de solución al conflicto del Sahara propicia que haya una amplia franja del desierto sin control –sin su control, claro– y vulnerable a la proliferación de bases del terrorismo islámico magrebí. Lo cual venían a decir desde Rabat, favorecía atentados islamistas futuros en España. El chantaje es claro. Mohammed VI ha seguido poniendo mucho énfasis en que él es la baza de la seguridad occidental contra Al Qaeda en el Magreb, y que un Sahara independiente se convertiría en un Estado débil como Mauritania donde la inestabilidad es la causa de que campen a sus anchas grupos como los que han secuestrado recientemente a tres cooperantes españoles.
Las investigaciones sobre el 11-M muestran que esto es falso. Aún con todos los agujeros negros por resolver, lo único claro es que ninguno de los implicados tuvo nada que ver ni con el Sahara ni con Mauritania; la mayoría habían nacido en ciudades tan marroquíes como Tánger y Tetuán. ¿Dónde estaba el poder del control del majzén? No en impedir que los terroristas pasen a Europa, desde luego, porque pasar, pasan. Tampoco hay que olvidar que el cierre de la frontera argelina está relacionado con las acusaciones de Argel, que denunció el manejo de la cooperación antiterrorista por parte de su vecino como baza de chantaje para acabar con la alianza argelino-polisaria.
Dris Basri, dijo a propósito del atentado islamista en Madrid –que sigue sin tener autoría intelectual– lo siguiente: « Quien fijó el día del 11-M quería derribar a Aznar ». Desde luego lo consiguió, pero lo más importante es que fuese precisamente el todopoderoso y temido ex-ministro de Interior marroquí el que lo dijera sin despeinarse.
La historia de Marruecos y el terrorismo islámico con España es una historia de veladas amenazas, claros chantajes y referencias al Sahara. El caso Haidar lo pone de nuevo sobre la mesa: Marruecos amenaza a España, y lo hace sibilinamente recordándonos la posibilidad de nuevos 11-M. 
Con la visita del presidente argelino Bouteflika, Marruecos ha vuelto a sacar hoy la historia de otra mentira que se han tragado inocentemente los servicios de seguridad españoles : la célula « Fath Al-Andalouss » (Conquista del Andalus).
Una de las páginas de difusión del veneno marroqui, E-Marrakech, publicó esta mañana una noticia pretendiendo que 14 miembros de una presunta célula bautizada Fath Al-Andalous han sido condenados el jueves a penas de 4 a 15 años de prision firme por el tribunal antiterrorista de Salé.
Esperamos que Zapatero y su equipo no sigan tragandose el anzuelo.

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