La impunidad homosexual del rey de Marruecos

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Mientras, persigue y encarcela a sus súbditos por compartir su misma orientación sexual

LA IMPUNIDAD HOMOSEXUAL DEL REY DE MARRUECOS

La homosexualidad en Marruecos es materia punible dependiendo de quien sea el que la practique

Por Aday Quesada para Canarias Semanal

POR ADAY QUESADA PARA CANARIAS SEMANAL

En Marruecos, como en otros países que tienen al islam como religión oficial, la homosexualidad está severamente castigada. El artículo 489 de su Código Penal ilegaliza la práctica de la homosexualidad con condenas que pueden ir desde los tres meses a los tres años de cárcel.

La verdad es que esta consideración acerca de la homosexualidad no ha sido exclusiva de los países con religión islámica. En España, por ejemplo, la homosexualidad también estuvo severísimamente castigada, tanto en el pasado reciente como en el remoto.

En las épocas en las que la Inquisición Católica española tenía potestad para ejercer como un Tribunal autónomo, con plena capacidad para decidir sobre la vida y la muerte de los ciudadanos, ser sorprendidos manteniendo relaciones homosexuales podía conducir directamente al fuego de la hoguera.

Pero no hay que remontarse históricamente a muchos siglos atrás para constatar hasta qué punto la vida de los homosexuales no resultó nunca nada fácil. Durante la dictadura de Franco, aquellos que se atrevían a practicar lo que la Iglesia denominaba como « el pecado nefando », los homosexuales eran tratados penalmente con la « Ley de vagos y maleantes », que los podía arrastrar hasta su cautiverio en campos de concentración creados al efecto.

Sin ir más lejos, en el Archipiélago canario, y más concretamente en la entonces inhóspita isla de Fuerteventura, las autoridades franquistas instalaron un campo de concentración donde los penados homosexuales se veían obligados a cumplir su pena con trabajos forzados.

La homofobia, pues, no sólo ha sido una característica atribuible a aquellas sociedades afectas al Islam, sino que la cultura religiosa judeocristiana fue, incluso, más dura y cruel con ellos que la de los países de religion mahometana.

MOHAMED VII O LA HOMOSEXUALIDAD NO PUNIBLE

Sin embargo, conviene precisar que la persecución legal de los homosexuales en Marruecos sólo afecta a algunos de ellos. Hay otros homosexuales cuyo estatus social los libera de los castigos que son sólo aplicables a aquellos que son pobres. Un hecho que viene a poner de manifiesto que la « condición de clase » que tenga el homosexual determina, igualmente, el rigor del castigo que debe recibir.

Nos explicaremos. Recientemente en Francia se ha publicado un libro que resulta imposible de encontrar en el reino de Marruecos. Su título es ‘Mémoires d’un Soldat Marocain’ (‘Memorias de un soldado marroquí’). Su autor es Abdelilá Issou, un ex oficial del Ejército marroquí, formado en la Real Academia Militar de Mequinez. En la actualidad, Issou permanece exilado en Europa.

En su libro, Issou, además de una descripción pormenorizada de la corrupción existente en las cúpulas del Ejército y del gobierno marroquí, cuenta que los devaneos homosexuales del actual monarca Mohammed VI son ampliamente conocidos por las clases altas del país desde hace mucho tiempo.

« Que Mohamed VI mantenía frecuentes relaciones homosexuales desde que era príncipe, era un secreto a voces que circulaba en Marruecos. En los salones acomodados de la buena sociedad de Rabat y de Casablanca, ya se hablaba abiertamente de ello durante los últimos años de reinado de Hassan II. La gente sabía que, pronto, iban a tener que vérselas con todo un « Comendador de los Creyentes » atípico, una auténtica primicia en Marruecos»,

De acuerdo con lo que cuenta Abdelilá Issou en su libro ‘Mémoires d’un Soldat Marocain’, el amante del rey era Alaoui un

«nieto de un esclavo negro que había servido en el palacio (los descendientes de estos esclavos viven todavía, en un estado de semi-esclavitud, en la ciudad real de Touarga, un municipio con un estatuto especial que forma parte de la prefectura de Rabat, localizada en el Méchoaur). Abderrahmane fue amigo y compañero de juegos del joven príncipe, más tarde uno de sus confidentes y compañero de salidas nocturnas, pero de esto no encontramos ningún rastro en los anales oficiales vista la relación embarazosa para el palacio».

Según relata Issou en su libro, en 1995 Alaoui y el entonces príncipe coincidieron en Tánger, donde Alaoui había sido destinado a la gendarmería. Una noche ambos compartieron copas y charlas en un bistrot de la ciudad. A medida que la noche avanzaba, el alcohol empezó a hacer efecto y su lengua se soltó.

«Me dejó entender que su relación con su gran amigo no era ya tan buena y que ello era debido a ciertos informes confidenciales, de los que no me explicó su naturaleza, que el ministro del Interior en la época, el todopoderoso Driss Basri, habría presentado al rey Hassan II. Unas horas más tarde, su chófer nos pasó a recoger, y me dejaron, de paso, en el faro de Malabata. Ya no lo volví a ver».

Miren ustedes por donde, en Marruecos como en otras partes del mundo, la « condición de clase » de un homosexual es también determinante a la hora de ser perseguido o no. Ello demuestra que con los homosexuales sucede algo similar a lo que pasa con las mujeres, con los negros,con los gitanos, con los judíos… o con el resto de seres humanos. La pertenencia a una u otra clase determina como serás considerado por quienes controlan el poder político, judicial y económico.

Tampoco este tipo de refinada discriminación es característica exclusiva de los países árabes. Hoy podemos saber a través de la investigación histórica que algunos de los inquisidores españoles de los siglos XVI y XVII, mandaban a la hoguera a presuntos homosexuales y yacían simultáneamente con los monaguillos a su servicio en los austeros aposentos monacales.

EDGAR HOOVER, EL HISTÓRICO JEFE DEL FBI, PERSEGUIA CON SAÑA A LOS QUE COMPARTIAN SUS MISMAS PREFERENCIAS SEXUALES

O más recientemente, hace apenas 60 años. Durante las persecuciones anticomunistas del macartismo en la década de los 50, Edgar Hoover, el histórico héroe de la ultraderecha norteamericana y jefe indistutido del FBI, a la vez que se las apañaba para urdir sofisticadas trampas en contra de sus enemigos políticos acusándolos de ser homosexuales, él, de puertas para adentro, no se recataba a la hora de ejercer su homosexualidad con su segundo de abordo en el Federal Bureau of Investigation, Clyde Anderson Tolson.

En síntesis y para resumir la idea central de este artículo. Tanto en Marruecos como en la mayoría de los países occidentales y orientales, se produce un abracadabrante fenómeno social. Existen distinguidos homosexuales a los que el conjunto de la sociedad y de sus medios de comunicación pueden rendirle hasta una respetuosa y admirada pleitesía, elogiando, incluso, sus preferencias sexuales. Simultáneamente, hay también otros homosexuales, a los que se considera comúnmente como simples « maricones mierda », sobre los que recae implacablemente el peso de las leyes o el de la discriminación social.

Como resulta perfectamente constatable todo se reduce a la elemental cuestión de la clase social a la que se pertenece.

Tags : Marruecos, Mohamed VI, homosexualidad, gay,

1 Comment
  1. Godoy says

    Eres patético, escribes de pena y mientes de mala manera. Se nota que tienes muchos complejos Aday. Dedícate a vender plátanos.

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